Orgullo

Orgullo-1Dos jóvenes participan en la Caravana del Orgullo GLBT Dominicano 2013. ©Fran Afonso


“Armados con la bandera del arco iris, símbolo de la diversidad humana, están revolucionando uno de los legados más siniestros del pasado. Los muros de la intolerancia están empezando a desmoronarse. Esta afirmación de la dignidad, que nos dignifica todo, nace del coraje de ser diferente.”

Eduardo Galeano

Infancia desplazada

Infancia desplazada. Foto Fran Afonso-4Campamento de personas desplazadas Parc Cadeau I, Anse-à-Pitres (Haití). ©Fran Afonso

Infancia desplazada. Foto Fran Afonso-5Campamento de personas desplazadas Parc Cadeau I, Anse-à-Pitres (Haití). ©Fran Afonso

Infancia desplazada. Foto Fran Afonso-6Campamento de personas desplazadas Parc Cadeau I, Anse-à-Pitres (Haití). ©Fran Afonso

Infancia desplazada. Foto Fran Afonso-10Campamento de personas desplazadas Parc Cadeau I, Anse-à-Pitres (Haití). ©Fran Afonso

Infancia desplazada. Foto Fran Afonso-17Campamento de personas desplazadas Parc Cadeau I, Anse-à-Pitres (Haití). ©Fran Afonso

Infancia desplazada. Foto Fran Afonso-7Campamento de personas desplazadas Parc Cadeau I, Anse-à-Pitres (Haití). ©Fran Afonso

Infancia desplazada. Foto Fran Afonso-18Campamento de personas desplazadas Parc Cadeau I, Anse-à-Pitres (Haití). ©Fran Afonso

Infancia desplazada. Foto Fran Afonso-8Campamento de personas desplazadas Parc Cadeau I, Anse-à-Pitres (Haití). ©Fran Afonso

Infancia desplazada. Foto Fran Afonso-11Campamento de personas desplazadas Parc Cadeau I, Anse-à-Pitres (Haití). ©Fran Afonso

Infancia desplazada. Foto Fran Afonso-13Campamento de personas desplazadas Parc Cadeau II, Anse-à-Pitres (Haití). ©Fran Afonso

Infancia desplazada. Foto Fran Afonso-12Campamento de personas desplazadas Parc Cadeau II, Anse-à-Pitres (Haití). ©Fran Afonso

Infancia desplazada. Foto Fran Afonso-1Campamento de personas desplazadas Parc Cadeau II, Anse-à-Pitres (Haití). ©Fran Afonso


Numerosos niños/as acompañados por sus padres y madres se encuentran en los cuatro campamentos inventariados en Anse-à-Pitres. La mayor parte nació en República Dominicana. Estas personas llegaron a Haití al finalizar , el pasado 17 de junio de 2015, el proceso de registro de inmigrantes en el marco de la implementación del Plan Nacional de Regularización de Extranjeros en Situación Irregular (PNRE), decretado por el gobierno dominicano a fines de 2013, según el mandato de la Sentencia 168-13. Se vieron forzadas a huir por temor a las autoridades y sus amenazas de deportación, así como de vecinos mal intencionados y de medios de comunicación que se mostraron muy hostiles.

A día de hoy, siguen viviendo en casuchas amontonadas bajo un sol de castigo, entre polvo y pocas oportunidades de ser y estar, invisibilizadas, desposeídas, empobrecidas.

Apátridas en una isla

Catalina Parc Cadeau 1. Foto Fran Afonso-2Catalina, junto a su hija, en su vivienda autoconstruida con materiales reutilizados. Campamento de desplazados Parc Cadeau 1, Haití. 30 de octubre de 2015. ©Fran Afonso

Cuando en agosto de 2015 iniciaron las repatriaciones oficiales, miles de personas fueron expulsadas o se vieron obligadas a abandonar República Dominicana con destino a Haití. Entre estas personas, dominicanos y dominicanas de ascendencia haitiana con el derecho de permanecer en territorio dominicano.

Según el informe revisado y presentado en diciembre pasado por ACNUR, el número de apátridas en República Dominicana es de 133.770 personas, una cifra que solamente incluye a la primera generación de personas nacidas en República Dominicana de ascendencia haitiana.

Catalina, una joven de 19 años nacida en Pedernales, huyó atemorizada con su madre y su hija de diez meses y se instaló en el campamento de desplazados Parc Cadeau 1, en la localidad fronteriza de Ansé à Pitres, Haití.  Ella, de padre y madre de nacionalidad haitiana, nunca fue registrada tras nacer. La bebé de Catalina, al haber nacido en República Dominicana y de padre dominicano, tiene derecho a la nacionalidad dominicana. Pero en la práctica, la falta de documentación de Catalina impide que su bebé tenga el registro dominicano.

Personas como ellas, siguen estando desprotegidas por los Estados Dominicano y Haitiano, que no asumen su parte de responsabilidad en garantizar la protección y el respeto a los derechos fundamentales.